Articulo 02.2005 - Los malditos puntos ciegos.

También conocidos como ángulos muertos, los puntos ciegos que existen en los vehículos obstaculizan el campo visual de los conductores y pueden provocar accidentes de tránsito.

Cuando se habla de seguridad automotriz se suele mencionar la protección que brinda a los pasajeros el hecho de que los automóviles modernos cuenten, en su gran mayoría, con carrocería de deformación programada. Sin embargo, la forma y la configuración de esta misma carrocería genera obstáculos que impiden a los conductores tener un dominio total del campo visual que rodea al auto, lo que muchas veces puede provocar accidentes de tránsito. Se trata de los puntos ciegos, los que producen un área del exterior (ángulo muerto) del vehículo que es imposible de observar.

Existen puntos ciegos provocados por los pilares A (del marco del parabrisas delantero) y también por los pilares del parabrisas trasero. En la parte frontal del auto, los conductores tienen menos visibilidad en el lado izquierdo del parabrisas, debido a que el pilar de ese costado les está más próximo. Sin embargo, y de acuerdo a los expertos, los puntos ciegos son más peligrosos cuando se realizan virajes a la derecha. No son pocas las veces en que un pilar derecho ha tapado a un peatón o incluso a un automóvil. De ahí la necesidad de ser cautos cuando se realizan estas maniobras.

Por su parte, los puntos ciegos que presentan los pilares traseros se intentan evitar con los espejos retrovisores.

Ojo con los espejismos

Para ayudar a observar lo que ocurre detrás del automóvil existen los espejos retrovisores (exteriores e interior).

Sin embargo, no hay que confiarse solamente en estos espejos, porque no todo lo que reflejan corresponde a la realidad pues también tienen puntos ciegos.

De hecho, con frecuencia muchos automovilistas que desean cambiarse de pista, y miran los espejos retrovisores, se encuentran repentinamente con otro vehículo, que les toca la bocina o prende luces como una forma de avisar que le están cerrando el paso. Y las consecuencias de un encerrón al hacer cambio de carril en carreteras de alta velocidad pueden ser mortales.

Pero, ¿por qué se dan estos puntos ciegos en los espejos retrovisores? Según el profesor de Física de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, Boris Chornik, este fenómeno tiene una explicación más geométrica que óptica. "A través del espejo uno sólo ve una parte de la realidad. Lo que uno observa está determinado tanto por el tamaño del espejo retrovisor como por la distancia en que se encuentra el conductor. Si uno representa el ojo del conductor como un punto y traza desde ese punto dos líneas rectas que terminan en los extremos izquierdo y derecho del espejo retrovisor, establece el ángulo de visión, que es parcial. Si uno quisiera tener un campo visual mayor tendría que sentarse más cerca del espejo".

Agrega que una forma estructural de evitar los puntos ciegos en los espejos retrovisores sería agrandarlos, lo que en la práctica sería imposible ya que afectaría al tránsito.

Consejos de viraje

Para impedir que los puntos ciegos de los espejos retrovisores nos jueguen una mala pasada cuando cambiamos de pista, los expertos entregan algunas recomendaciones. "A quienes tienen menos experiencia de manejo, sobre todo si circulan a altas velocidades, se les aconseja mirar dos veces el espejo retrovisor antes de efectuar la maniobra de cambio de pista. Si no viene nadie, conviene esperar dos segundos, volver a observar y recién ahí realizar el adelantamiento", explica el secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (Conaset), Freddy Ponce.

Los conductores más experimentados, agrega, deben ocupar la visión periférica, "lo que significa estar permanentemente mirando el espejo y dar un vistazo por encima del hombro izquierdo o el hombro derecho. En el fondo estar mirando todo lo que está sucediendo".

Otro consejo para minimizar considerablemente el riesgo es acomodar los espejos de tal modo que puedan verse ligeramente los costados del propio auto, así, incluso será más fácil maniobrar en espacios cerrados.

Claro que tan importante como tener un buen campo visual es ser vistos por el resto y evitar conducir en los puntos ciegos de otros conductores.

Los expertos recalcan que hay que tener cuidado sobre todo con los vehículos más largos, tales como las micros y camiones, los cuales tienen mayor cantidad de puntos ciegos.

Objetos peligrosos

Los expertos aseguran que los puntos ciegos aumentan cuando se colocan objetos que tapan la visibilidad de los conductores. No por nada el artículo 79 de la Ley del Tránsito señala que los vehículos motorizados deben estar provistos de "vidrios de seguridad que permitan una perfecta visibilidad desde y hacia el interior del vehículo.

Prohíbese la colocación en ellos de cualquier objeto que impida la plena visual". El mismo artículo señala que todo automóvil debe contar con "espejo interior regulable, que permita al conductor una retrovisual amplia".