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Articulo 10.2004 - El comportamiento del conductor.
La prevención en materia de accidentes de tráfico debe entenderse desde el estudio multifactorial de las causas, carretera, vehículo e individuo; la conjunción de todos estos factores es lo que provoca elevadas cifras de muertos en la circulación.
La mayor conciencia social del problema, ha ido impregnando las actitudes y los comportamientos de los ciudadanos al circular. Es lo que denominamos el factor humano de la seguridad al volante, que está presente en el 90% de los accidentes.
En un estudio sociológico sobre el comportamiento y actitudes de los conductores al volante se obtienen las siguientes conclusiones:
Los conductores nos autovaloramos excesivamente bien, estamos muy orgullosos de nuestras destrezas y habilidades en el tráfico urbano y, además, nos sentimos buenos cumplidores de las normas de tráfico. Sin embargo pensamos que "los demás" no son así. Esto genera un exceso de confianza y se delega la responsabilidad a "los demás".
Sin embargo, se reconoce que es el comportamiento de los conductores el principal problema a la hora de hablar de seguridad en la conducción. También, son importantes las condiciones del tráfico en las carreteras, pero por la saturación de las mismas, lo que supone un cambio en las actitudes al conducir. En un tipo de conducción segura interviene la experiencia del conductor y la personalidad o carácter del mismo. Hay una creciente presión del entorno vial sobre los conductores, que puede llevar a situaciones en las que un carácter inmaduro o una personalidad agresiva reaccione con actitudes y comportamientos peligrosos.
La agresividad es uno de los comportamientos humanos que más caracterizan a los conductores ante el volante. Se tiene constancia de que ya en la antigua Grecia, hace 2500 años, se produjo el primer crimen por una disputa de tráfico. Las estimaciones indican que en Madrid la agresividad es causa del 30% de los accidentes. El conductor agresivo manifiesta tendencias antisociales y violentas, escasa posibilidad de autocontrol y estrés emocional intenso. Para reducir su ansiedad recurren al alcohol o al automóvil, buscando su superioridad frente a los demás.
Perfil del conductor agresivo
1.No respeta la distancia de seguridad, ni en ciudad ni en carretera, provocando nerviosismo en los otros conductores.
2.Se "pica" frecuentemente con otros conductores.
3.Realiza cambios bruscos de velocidad.
4.Le molesta ser adelantado y si alguien lo hace, vuelve a acelerar para colocarse delante con peligro para el otro conductor y con el único fin de exteriorizar su enfado.
5.Llega a gran velocidad a los semáforos y sale el primero.
6.Ante cualquier conflicto de tráfico, utiliza el vehículo para amenazar al contrario, incluso provocando situaciones peligrosas. En ciudad, es capaz de salir del coche e insultar, incluso agredir a quien se le ponga delante.
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